
Es el abordaje médico especializado para controlar el crecimiento no canceroso de la próstata que provoca obstrucción urinaria y síntomas del tracto urinario inferior.
Está indicado en pacientes con chorro urinario débil, dificultad para iniciar la micción, goteo terminal, urgencia urinaria, aumento en la frecuencia nocturna o sensación de vaciamiento incompleto.
Puede incluir medicamentos como alfa bloqueadores y reductores de la 5-alfa reductasa para mejorar el flujo urinario y reducir el tamaño prostático.
El Tratamiento de hiperplasia prostática benigna (próstata crecida) también contempla procedimientos mínimamente invasivos como resección transuretral de próstata (RTUP), vaporización láser o enucleación prostática con láser, dependiendo del tamaño prostático y severidad de los síntomas.
Mejora la calidad de vida, reduce complicaciones como retención urinaria o infecciones recurrentes y restablece un flujo urinario adecuado.